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08 NOV

Antigua Alumna Premio al mejor Expediente de la Universidad de Jaén 

María Rosa Cobo Jiménez, antigua alumna desde los dos años, recibe el Premio al Mejor Expediente del Campus Universitario de Jaén

¿Cuál ha sido tu trayectoria docente?

Siempre comenzamos con pequeños pasos en la vida. Entré en el colegio Guadalimar con 2 años de la mano de mi hermano, y estaba realmente feliz porque iba a su “cole”. Allí crecí y pasé 16 años de mi vida, para mí los más importantes porque construí las bases de lo que soy ahora. Fue una gran experiencia en múltiples sentidos, comenzando desde mi crecimiento académico y personal hasta el espiritual. Sin embargo, me llevé algo más, me llevé grandes amistades con las que esta experiencia se convirtió en algo inolvidable.

A los 18 comenzó la ansiada etapa universitaria, pero antes de eso tocaba tomar una importante decisión, una cuestión ineludible que determinaría mi futuro laboral. No fue fácil decidirse, desde siempre he tenido una gran predilección por las ciencias, y de todas ellas, la biología era mi plato fuerte. A su vez, disfrutaba muchísimo cada vez que iba a la clase de mi madre, profesora de educación infantil. Esa ilusión y felicidad que los niños contagiaban eran la otra cara de la moneda que debía considerar. Mi dilema se alargó hasta casi entrada la selectividad, pero finalmente la experiencia de mis padres me hizo comprender la situación. Sabía que si hacía una carrera de ciencias, que eran mi primera opción, acabaría como docente de secundaria o formación profesional. Mi primera opción se desvanecía ante el hecho de que disfrutaría muchísimo con la carrera, pero sólo serían 4 años de mi vida, el resto sería docente de alumnos la mayoría de las veces desmotivados ante una temática que a mí me encantaba. Estaba claro, ser profesora de infantil me abría las puertas para disfrutar en mi trabajo, y me permitía no cerrar la ventana de formación científica en el futuro.

Cuatro años después me encuentro ante vosotros, con ganas de disfrutar de mi profesión, que espero que sea a corto plazo.

¿Ha merecido la pena el esfuerzo?

Como cuando lanzas una piedra en el estanque y ésta va creando pequeñas ondas concéntricas a su alrededor, todo frase que llega a tu mente y te impacta, crea pequeños pensamientos sobre ella. Si no luchas por lo que quieres, no mereces lo que deseas (autor desconocido).

El esfuerzo siempre merece la pena si por aquello por lo que estás luchando realmente te hace feliz. En mi caso, aparte de que mi carrera me encantó, mis propias convicciones y principios me motivan para sacar de mí todo el esfuerzo necesario.

Y es que para mí, si no vas a dar lo mejor de ti, para eso no lo hagas. Si no vas con la motivación de hacer bien las cosas, para eso no lo hagas. Si vas a hacer las cosas para salir del paso, para eso no lo hagas. Aquello que no te llena no merece el desperdicio de tu tiempo.

Además os digo que todo lo que das al final siempre lo recibes de vuelta, así que no dudéis en dar el 100% de vosotros mismos, no os canséis de luchar, pero sobre todo no dudéis en dar lo mejor tenéis. Si tengo algo realmente bueno (y todo el mundo tiene algo, no lo niegues) y no lo doy a los demás, ¿para qué lo quiero? De poco te sirve algo que no eres capaz de dar a aquel que está a tu lado.

 

¿Qué ha supuesto para ti este premio?

Ha supuesto muchas cosas. En primer lugar, un reconocimiento al esfuerzo. A lo largo de estos años he podido comprobar el desprestigio a nivel de esfuerzo que la carrera de educación infantil supone para muchos. Pero sobre todo, es una desgracia comprobar cómo la mayoría de la gente que la cursa realmente hace de la ley del mínimo esfuerzo su forma de vida. El esfuerzo es un valor, y si realmente queremos construir una educación de calidad que apueste por una enseñanza en valores, el camino no es éste, y es que no puedes exigir a los demás aquello que tú no estás dispuesto a dar.

En segundo lugar, pero no menos importante, te permite reconocer a todas aquellas personas que han estado en tu camino. Agradecer a mi familia, a mis amigos, a mi compañera Gema, una gran persona de la que he aprendido mucho y de la que no me cansaré de aprender. Mis éxitos siempre serán suyos.

¿Qué recomendaciones darías a aquellos alumnos que comienzan su vida universitaria?

Os daría tres consejos. El primero, aprovechad bien el tiempo que es lo único que tenemos en la vida que no vuelve. Estudiad, conoced gente, disfrutad. La organización os ayudará para que no os perdáis nada de la vida universitaria.

El segundo es agobios fuera, no os ayudarán si vais apurados. El agobio es muy bueno impidiendo memorizar aquello que os angustia, con calma saldrá mejor.

Y por último, sed constantes y no lo dejéis todo para el final. Recordad que Roma no se construyó en dos días y que si queréis construir algo grande, los pequeños pasos continuos serán vuestra mejor receta.

¿Qué planes de futuro tienes?

Ahora mismo estoy cursando un máster en neuropsicología y educación que me va a permitir volver de nuevo al colegio como profesora de prácticas. Es otra forma de ser alumna, y es que voy a poder aprender desde vuestra forma de enseñar. Estoy deseando empezar, y es que es un orgullo volver a tus raíces y aprender de ellas.

El año que viene empezaré a prepararme las oposiciones y sacarlas será un gran reto que confío lograr algún día no muy lejano. Estudiar mucho, poner todos tus conocimientos “sobre la mesa”, una actitud positiva, algo de suerte y estrategia, creo que será la combinación perfecta.

 

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